THC

9-Tetrahidrocannabinol)

El Δ9-Tetrahidrocannabinol (Δ9-THC) es el cannabinoide más conocido y el responsable del embriagamiento (”high“) y del efecto psicoactivo más popular del cannabis. Desde marzo de 2017, el THC y las sustancias que contienen THC se clasifican en Alemania como estupefacientes del Anexo III con receta obligatoria. En este artículo se encontrará un resumen del potencial terapéutico del THC.

Fórmula química: C21H30O2

Peso molecular: 314.2246 g/mol

Punto de ebullición: 157 °C

El cannabinoide más conocido es el Δ9-Tetrahidrocannabinol (Δ9-THC), que fue aislado en 1964 por Yehiel Gaoni y Raphael Mechoulam en el Instituto Científico Weizmann en Israel.1 Es el responsable del ”high“ y del efecto psicoactivo más popular. El THC incrementa la sensorialidad (oído, vista, percepción de los colores…) y el consumidor experimenta sobre todo una sensación de bienestar general. El THC también puede aumentar la creatividad y desencadenar episodios de euforia y de concentración mental, según informan los consumidores.2 El potencial terapéutico para trastornos psiquiátricos se basa probablemente en estos efectos: los adultos con TDAH se benefician sobre todo a través de la mejora en la concentración, el sueño y el control de los impulsos. Con frecuencia similar, los cannabinoides son utilizados en adultos como antidepresivos. El THC del cannabis puede dar alivio significativo incluso en caso de otras enfermedades mentales graves, particularmente para el trastorno de estrés postraumático (TEPT).

Entre los cientos de cannabinoides que contiene la flor del cannabis, el Δ9-THC es el cannabinoide más común en la mayoría de las variedades, porque durante décadas se cultivó para el mercado negro enfocándose principalmente en lograr una genética rica en THC. Desde marzo de 2017, el THC y las sustancias que contienen THC se clasifican en Alemania como estupefacientes del Anexo III con receta obligatoria.

El THC incrementa el apetito, lo cual se aprovecha terapéuticamente en caso de enfermedades caquectizantes, entre otras.3 En casos de pacientes con anorexia nerviosa, el THC parece tener como mínimo efectos psicológicos positivos.4 El THC puede – sobre todo de forma conjunta con otros fitocannabinoides – frenar el crecimiento de determinados tipos de células cancerosas, entre otras el temido glioblastoma5,6; informes en Internet de casos no comprobables hablan incluso de remisiones totales.

El THC posee también propiedades altamente antiinflamatorias, 20 veces más que la aspirina y 2 veces más que la cortisona.7

Las inflamaciones son responsables de toda una serie de enfermedades de la civilización.

El tratamiento con THC muestra perspectivas prometedoras en el tratamiento del dolor crónico, especialmente de naturaleza neuropática. Esto se debe probablemente al efecto antiinflamatorio del THC (la inflamación causa dolor) y su influencia en la transmisión neuronal del dolor. Por otro lado, el THC aumenta aparentemente la tolerancia individual al dolor (evaluación emocional de dolor, sistema límbico), vivir con dolor se vuelve prácticamente «más tolerable», de modo que el cannabis como mínimo aumenta la calidad de vida.8

También hay evidencia de la eficacia del THC en casos de glaucoma, aunque esto se recomienda sólo después de una cuidadosa consideración de la relación riesgo-beneficio.9

El THC (también: dronabinol) tiene potencialmente muchos beneficios terapéuticos y por este motivo es utilizado actualmente en muchas enfermedades (también en indicaciones no registradas-off label), por ejemplo:
  • Alzheimer
  • Dolor neuropático
  • Dolor crónico
  • Esclerosis múltiple
  • Parkinson
  • TEPT
  • Cáncer
  • Enfermedad de Crohn
Los efectos terapéuticos conocidos del THC:
  • analgésico
  • antidepresivo
  • neuroprotector
  • antiinflamatorio
  • anticancerígeno
  • estimulador del apetito
  • relajante
  • antiespasmódico
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[1] Y. Gaoni, R. Mechoulam: Isolation, Structure, and Partial Synthesis of an Active Constituent of Hashish. In: Journal of the American Chemical Society. 86, 1964, S. 1646, doi:10.1021/ja01062a046

[2] https://1000seeds.info/wordpress/die-wichtigsten-cannabinoide-im-marijuana-im-ueberblick/

[3] Badowski ME, Yanful PK. Dronabinol oral solution in the management of anorexia and weight loss in AIDS and cancer. Ther Clin Risk Manag. 2018;14:643-651. doi:10.2147/TCRM.S126849

[4] Avraham Y, Latzer Y, Hasid D BE. The Impact of Δ9-THCon the Psychological Symptoms of Anorexia Nervosa: A Pilot Study. https://cdn.doctorsonly.co.il/2018/05/08_The-Impact-of.pdf. Accessed October 2, 2018.

[5] Dumitru CA, Sandalcioglu IE, Karsak M. Cannabinoids in Glioblastoma Therapy: New Applications for Old Drugs. Front Mol Neurosci. 2018;11:159. doi:10.3389/fnmol.2018.00159

[6] Velasco G, Hernández-Tiedra S, Dávila D, Lorente M. The use of cannabinoids as anticancer agents. Prog Neuro-Psychopharmacology Biol Psychiatry. 2016. doi:10.1016/j.pnpbp.2015.05.010

[7] E.B R, Russo EB. Taming THC: Potential Cannabis Synergy and Phytocannabinoid-Terpenoid Entourage Effects. Vol 163.; 2011:1344-1364. doi:10.1111/j.1476-5381.2011.01238.x

[8] Sharon H, Goldway N, Goor-Aryeh I, Eisenberg E, Brill S. Personal experience and attitudes of pain medicine specialists in Israel regarding the medical use of cannabis for chronic pain. J Pain Res. 2018;11:1411-1419. doi:10.2147/JPR.S159852

[9] Mathalone N, Wolf A, Geyer O. CANNABIS AND GLAUCOMA: AN ANCIENT LEGEND OR A NOVEL THERAPEUTIC HORIZON?. Harefuah. 2015;154(6):394-397, 403. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/26281086. Accessed October 2, 2018.